domingo, 4 de diciembre de 2016

Linimento oleocálcareo

El linimento oleocalcáreo es una receta tradicional que ofrece una gran protección a la piel porque su ph es ligeramente alcalino, siendo muy útil para minimizar la acidez que en ocasiones se genera en la zona del pañal. Nutre, hidrata la zona y la piel sensible, así como genera una capa protectora para evitar las rojeces e irritacionesprovocadas por la acidez de la orina y de las heces. Por ello, la tendremos siempre preparada cuando en casa haya bebés o también para adultos encamados o con pañal que sufren irritaciones similares. Hay personas que lo emplean también para desmaquillarse. Con este último fin, yo os recomiendo que primero probéis su textura y entonces decidáis si es apto para vuestra piel y cuál es la sensación en este caso. 



Aunque vamos a emplear tres ingredientes principales, no podemos hablar de una emulsión completa (por definición) puesto que la cera de abeja que empleamos, no es un emulsionante como tal. Pero con los otros dos ingredientes: el agua de cal y el aceite vegetal, se genera el linimento, con una textura suave y agradable con gran capacidad protectora de las pieles de zonas sensibles. 

Para realizarlo, sólo necesitamos 3 ingredientes: 

-Aceite vegetal. Tradicionalmente se emplea el de oliva, pero si tenemos un macerado de caléndula por ejemplo, será un completo también ideal para calmar la irritación.
-Agua de cal. Se vende como tal en las farmacias, droguerías, tiendas especializadas en la elaboración de cosmética casera...
-Cera de abeja. Ayudará a que la mezcla sea más estable en el tiempo. La proporción es de un 3-5% dependiendo de la textura que queráis obtener.


Puesto que es un linimento, incorporamos el aceite vegetal en igual proporción que el agua de cal. Pondremos el aceite vegetal con la cera de abeja al baño María para que ésta se funda. Y el agua de cal también lo llevaremos a unos 60º. Con las partes a similar temperatura, incorporamos y removemos hasta que se hayan integrado.

-98 gr. agua de cal
-98 gr. macerado de caléndula
-4 gr. cera de abeja


En el caso de bebés, no emplearemos aceites esenciales. Pero si es para un adulto, podemos incluir en la parte final, un 2% de aceites esenciales calmantes como el de lavanda, Lavandula angustifolia. Si tenemos vitamina E, será útil emplearla para prolongar su uso y evitar que el aceite se oxide con rapidez

Debido a su alcalinidad, la emplearemos en los casos mencionados, pero no como una crema de uso diario o habitual si no estamos en un proceso que así lo requiera. 

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