jueves, 8 de diciembre de 2016

Jarabe para molestias de garganta

Las molestias relacionadas con la garganta son frecuentes en esta época del año, en ocasiones relacionadas con la bajada de las temperaturas, virus o bacterias y en otros casos a afonías fruto del uso continuado de esa zona, por ejemplo, en personas que imparten cursos o clases. En el botiquín natural familiar, será de ayuda contar para estos casos con un jarabe que pueda abordar varios de estos frentes. 



En primer lugar realizaremos una decocción de varias plantas: malva, malvavisco, drosera y llantén. Estas plantas destacan por su poder emoliente y suavizante de las mucosas por lo que ayudará a aliviar las molestias e inflamación que solemos notar y que nos puede llegar a producir dolor al tragar. 
Pondremos el agua a calentar y cuando empiece a hervir introduciremos una mezcla con estas plantas y dejaremos hervir a un fuego medio y tapado unos 3-4 minutos. Después apagamos el fuego, retiramos y dejamos reposar tapado una noche entera (o unas 8 horas) para facilitar la extracción de los principios activos. 

Pasadas esas horas, colamos y medimos cuánta ha sido la cantidad de infusión que hemos obtenido y lo introducimos en otro cazo. Para dar el paso a jarabe, tan sólo debemos añadir una base que puede ser miel, sirope de ágave, melaza de arroz... en la misma proporción que la de la infusión. Es decir, si tenemos 500 ml. de infusión, agregaremos otros 500 ml. de miel, por ejemplo. 

Y calentamos hasta que comience a hervir suavemente. Iremos removiendo periódicamente durante aproximadamente 30 minutos e iremos observando cómo se va reduciendo la proporción líquida y concentrándose con la base. Pasado este tiempo, retiramos del fuego y pasados unos 3-4 minutos que ya haya descendido un poco la temperatura, incorporamos los aceites esenciales indicados para la patología que queremos tratar. En este caso como el relacionado es el aparato respiratorio, emplearemos aceites esenciales como el de eucalipto radiata, niaoulí, romero qt. cineol, tomillo qt, linalol o qt. timol (dependiendo de la intensidad del proceso) o mandravasotra, por ejemplo. Mezclamos bien, y envasamos a ser posible en frascos de cristal. 

Podemos tomarlo al menos unas 4-6 veces al día y en alguna de las ocasiones si es posible acompañado de una infusión caliente de tomillo, eucalipto y romero. 

De esta forma en un único jarabe se han sumado las propiedades emolientes de la primera decocción a las propiedades antivíricas y antibacterianas de estos aceites esenciales.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario